Autor:
Emilio Zanella Cortes
Había una vez
un conejito que tenía un mejor amigo que era un zorro, un día fueron a pasear
por el bosque y mientras caminaban se encontraron con una linda venadita que
era la novia del conejito, en ese mismo momento el zorro y la venadita si
miraron uno al otro y sintieron algo especial entre los dos, el zorro no quería
comentarle nada al conejito.
Transcurrieron
los días y el zorro empezaba a salir con la venadita a espaldas del conejito,
pensando que el conejito no se iba a enterar, pero un día el conejito iba feliz
brincando por el bosque cuando de lejos ve a su mejor amigo y a su novia que
estaban juntos riendo y dándose besitos de piquito, el conejito muy triste
salió empezó a llorar y salió corriendo de ese lugar por lo que había visto. El
zorro no sabía cómo explicarle a su mejor amigo de lo ocurrido y en lo que
caminaba por el bosque se encontró a un búho y empezaron a platicar, el búho le
dio varios consejos de cómo recuperar la amistad de su mejor amigo.
Al día
siguiente el zorro fue a buscar al conejito y le explico cuál había sido su
razón por haber hecho lo que hizo y le prometió que jamás haría lo mismo porque
vale más la pena su amistad que solo un noviazgo, el conejito muy decepcionado
no lo quiso perdonar.
MORALEJA:
No pierdas una amistad de años por otra persona que después será pasajera,
porque la amistad vale más que cualquier cosa en esta vida y solo con un simple
error podrías arrepentirte por un buen tiempo.
La gallina miedosa.
Autor:
Ixchel Osorio Iriarte
Había una vez
una gallina a la que le gustaba estar siempre platicando sobre todo no prestaba
mucha atención a una clase en particular que era TLR.Un día ella muy confiada
fue a recibir sus calificaciones al ver que le había ido muy mal, ella actuó
cobardemente y decidió ocultarle sus calificaciones de sus padres era muy
miedosa.
Ella sabía
que lo que estaba haciendo estaba mal, un día de camino por los pasillos
platicando con su amigo el mono, el maestro don gallo le dio un papel donde
decía que había reprobado la materia de TLR, su amigo le dijo que debía de
decir la verdad.
La gallina no
sabía qué hacer así que decidió esconder el papel que le había dado el
profesor, el tiempo paso y paso, la gallina seguía como si nada, hasta que un
día jugando su pequeño primo Madox quien era un perro l le dijo a la madre de
la gallina que se había encontrado ese recado, al leer lo que decía su madre se
enojó mucho y le dijo que debía decir siempre la verdad.
MORALEJA: La
verdad siempre sale a la luz, así que siempre debes de decir la verdad por más
dura que sea.
El chocolate.
Autor:
Alondra Verduzco Castillo
Era un día
hermoso en el bosque todos se encontraban emocionados pues habría un partido de
futbol. Así que el señor koala decidió invitar a unos amigos a su casa para que
después todos fueran juntos al partido, así que él decidió llamarle al señor
oso, al señor zorro y su mujer, por supuesto la señora ardilla y la conejita no
podría faltar, como tampoco la señora marmota.
Al ir en
camino hacia el partido decidieron ir a la tienda de don búho, cada quien
escogió lo que comerían, pero al no querer cargar nadie las cosas la señora
marmota se ofreció a hacerlo. Al llegar la señora marmota dejo las cosas en una
banca en donde cada quien iba y agarraba lo suyo, al pasar medio partido el
señor oso decidió ir a buscar el chocolate que había comprado pero este ya no
se encontraba ahí, así que comenzó buscar y a preguntar “¿y mi chocolate?”,
“¿Quién se ha comido mi chocolate?”, al ver esta situación la conejita le dijo
“señor oso si quiere yo le ayudo a buscarlo” y por más que seguían buscando no
lo encontraban, entonces todos comenzaron a ayudar hasta que el señor oso fue
al lugar de donde se encontraba el señor zorro, donde descubrió que ahí se
encontraba la envoltura de su chocolate, al ver el señor zorro que lo habían
descubierto este dijo “ Si le sirve de consuelo señor oso su chocolate no
estaba bueno”.
El señor osos
sin más ni menos se quedó sin chocolate y los demás pudieron seguir viendo el
partido.
La llena vanidosa.
Autor:
Abraham Reyes Cruz
Una vez en
una selva, había una Llena vanidosa se burlaba de todos, siempre decía que era
mejor en todo y no necesitaba de nadie.
Un día, el
León vio como la Llena estaba en problemas con unas panteras por lo que la
Llena al verse en aprietos, le dijo al León, corre ve por los demás y que
vengan a ayudarme para salir de este problema, a lo que el León respondió “Solo
ayudamos a nuestros amigos los que nos aceptan tal y como somos.
Moraleja. No
te burles de los demás porque algún día los podrías necesitar.
El oso perezoso.
Autor: Daniel Arias Bautista.
Hace algún
tiempo en una ciudad muy agitada, existía un oso muy dormilón que siempre tenía
conflictos con su hermano el perro, él, era muy responsable con sus tareas y
sobretodo muy puntual para la escuela.
El oso
siempre se levantaba tarde, y eso hacia perro se retrasara para llegar a la escuela, eso
hacia enojar al perro pues por la culpa del oso, él siempre llegaba tarde. Un
día el perro se cansó de llegar tarde, así que platicó con su papá para ver a
que conclusión llegaban.
Después de platicar,
quedaron en un acuerdo, que al siguiente día el oso se tenía que levantar solo
para demostrar que si podía ser responsable a la hora de levantarse.
Al otro día
el perro y el papá esperaron en el comedor hasta que se levantara el oso pero en
esta ocasión el perro no lo fue a levantar, así que el oso se quedó
profundamente dormido hasta tarde, después de que lo dejaron en su casa, el oso
aprendió la lección de levantarse temprano.
Moraleja: Hay
que ser responsables y puntuales cuando sabes que otras personas dependen de
ti, para no perjudicarlas.
La
serpiente y el conejo.
En una
pradera muy hermosa habitaban todo tipo de animales y todos se llevaban muy
bien con todos. Yo me llamo Saúl el conejo y vivo solo en esta pradera pero
vivo muy feliz aunque soy muy temeroso pero muchos animales no saben la
habilidad que tengo.
Un día en la
pradera se inauguró una competencia musical donde cada animalito podría
demostrar su habilidad por un instrumento, yo sabía tocar el piano y vaya que
si soy bueno pero no me gustaba presumir ante todos al contrario todos los días
me dedicaba a tocar y prepararme para que cuando sea un conejo mayor eso me
enorgullezca. Todos los animales se inscribieron y teníamos una semana para
preparar una canción y presentarla ante muchos animales.
En el
transcurso de esa semana llego a mi madriguera Roberto la serpiente
preguntándome que instrumento tocaría y contesté: el piano, Roberto no podía
creerlo ya que el tocaría el mismo instrumento y hizo una cara como de envidia
estoy seguro porque el igual tocaría el piano pero no dije nada y le desee
suerte. Conforme pasaban los días me enteré que Roberto hablaba muy feo de mi y
decía que el me iba a ganar y por mucho, que el seria el ganador y que él era
un excelente pianista también decía que nadie podía ganarle, yo seguí sin decir
nada pero mientras me preparaba mucho para el día del concierto y hasta ayudaba
a otros animalitos con sus piezas pero a la vez tenía miedo porque nunca había
estado frente a tantos animales.
El día llego
y estaba muy emocionado pero miedoso, los demás animales tocaron diferentes
instrumentos como guitarra, violín, flauta, la batería etc. Cada vez que
terminaba de tocar algún animalito yo lo felicitaba por su esfuerzo y le decía
lo bonito que había tocado su instrumento pero la víbora se los quedaba viendo
feo y estaba con una actitud de que este mundo no lo merecía.
Era el turno de
Roberto y justo en ese momento cuando estaba tocando su pieza empezó a
equivocarse tanto porque los nervios le ganaron y salió llorando, al final pase
yo y supere mi miedo porque toque increíble, como nunca, fue ahí donde me di
cuenta que todo mi esfuerzo había valido la pena y todos los animales estaban
conmovidos y me felicitaron y en eso anunciaron mi nombre de ganador y la
oportunidad de enseñar piano a los que quisieran.
Pasaron los
días y nadie sabía nada de Roberto hasta que un día apareció en mi madriguera y
le pregunte: Roberto ¿Qué ha sido de ti? ¿Cómo estás? , Roberto con cara
apenada me pidió disculpas por todo lo que había hablado de mí y por la actitud
que tuvo con todos, yo lo disculpe y lo ayude a controlar sus nervios en sus
presentaciones de piano.
Moraleja:
Hablar mal de otro no te hace mejor nunca, tener una actitud humilde y trabajar
en aquello que te gusta es la combinación perfecta para el éxito.
El gatito y la leoncita
Autor: Socorro González Carballido
Había una vez
una gatito que se encontraba desesperado a las orillas de un rio intentando
atrapar un pececito que estaba sobre una roca el pobre gatito era pequeño e
indefenso, si intentaba meterse en el agua podría ahogarse o ser arrastrado por
la corriente. Después de un largo rato intentando atrapar a su pececito vio
pasar a su media hermana la leona, ella tan grande, tan imponente siempre había
sido un ejemplo para su medio hermano el gatito él sabía que podía contar con
ella así que decidió pedir su ayuda.
-¡¡hey!!
Leoncita podrías echarme una garra- dijo el gatito entusiasmado
-jajaja por
supuesto que no, tu deberías hacerlo por ti mismo, debes aprender así que
arréglatelas como puedas.- dijo la leoncita arrogante.
-pero….---que
no te ayudare ya te lo dije, así que déjame en paz, iré a echarme en la sombra.
El pequeño
leoncito decepcionado de la respuesta que había recibido, regreso a seguir
intentando y finalmente lo logro pero después de muchos intentos. La leona observo
al gatito durante todo ese tiempo y mientras lo observaba se dio cuenta de que
el pequeño necesitaba su ayuda y ella se la negó sin ningún justificación. Se
arrepintió y fue a pedir una disculpa al pequeño gatito y lo ayudo a casar
muchos pececitos mas, desde ese día la leoncita no le niega su ayuda a nadie y
siempre se siente muy feliz ayudando a los demás, sobre todo a aquellos que más
lo necesitan.
MORALEJA: ayudar a los demás siempre te puede dejar un
buen sabor de boca, pero dejarlos ahí sin ayuda alguna puede hacerte explotar
la conciencia.
El perro, el gato y el ratón.
Autor:
Karina Francisco López
Un día en un
lugar muy lejano de la ciudad se encontraban el gato y el perro, jugando al
escondite como de costumbre, ya que eran los mejores amigos. Al día siguiente
el gato no quiso salir a jugar y esto hizo que el perro se sintiera muy triste.
El decidió ir a buscar al ratón a su casa, al llegar vio que el gato jugaba con
el ratón, por lo cual se enojó y comenzó a discutir con el gato. Este le dijo
al perro que no era un buen amigo, después de esto el gato y el perro no
volvieron a hablar durante mucho tiempo. El gato estaba muy triste por todas
las cosas malas que el ratón le había dicho sobre el perro. Una tarde ellos
decidieron hablar, el pero le pregunto al gato porque no le había hablado, el
gato le contesto diciéndole todas las cosas malas que el ratón le había dicho
de él, después de una larga platica ellos decidieron no confiar en la gente
mala y siempre hablar con la verdad.
Moraleja: No
tomes decisiones enojado y antes de actuar cerciórate si hay arreglo.
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