jueves, 14 de noviembre de 2013

Fabulas

El conejito, el zorro y la venadita.
Autor: Emilio Zanella Cortes
Había una vez un conejito que tenía un mejor amigo que era un zorro, un día fueron a pasear por el bosque y mientras caminaban se encontraron con una linda venadita que era la novia del conejito, en ese mismo momento el zorro y la venadita si miraron uno al otro y sintieron algo especial entre los dos, el zorro no quería comentarle nada al conejito.
Transcurrieron los días y el zorro empezaba a salir con la venadita a espaldas del conejito, pensando que el conejito no se iba a enterar, pero un día el conejito iba feliz brincando por el bosque cuando de lejos ve a su mejor amigo y a su novia que estaban juntos riendo y dándose besitos de piquito, el conejito muy triste salió empezó a llorar y salió corriendo de ese lugar por lo que había visto. El zorro no sabía cómo explicarle a su mejor amigo de lo ocurrido y en lo que caminaba por el bosque se encontró a un búho y empezaron a platicar, el búho le dio varios consejos de cómo recuperar la amistad de su mejor amigo.
Al día siguiente el zorro fue a buscar al conejito y le explico cuál había sido su razón por haber hecho lo que hizo y le prometió que jamás haría lo mismo porque vale más la pena su amistad que solo un noviazgo, el conejito muy decepcionado no lo quiso perdonar.
 MORALEJA: No pierdas una amistad de años por otra persona que después será pasajera, porque la amistad vale más que cualquier cosa en esta vida y solo con un simple error podrías arrepentirte por un buen tiempo.



La gallina miedosa.
Autor: Ixchel Osorio Iriarte
Había una vez una gallina a la que le gustaba estar siempre platicando sobre todo no prestaba mucha atención a una clase en particular que era TLR.Un día ella muy confiada fue a recibir sus calificaciones al ver que le había ido muy mal, ella actuó cobardemente y decidió ocultarle sus calificaciones de sus padres era muy miedosa.
Ella sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, un día de camino por los pasillos platicando con su amigo el mono, el maestro don gallo le dio un papel donde decía que había reprobado la materia de TLR, su amigo le dijo que debía de decir la verdad.
La gallina no sabía qué hacer así que decidió esconder el papel que le había dado el profesor, el tiempo paso y paso, la gallina seguía como si nada, hasta que un día jugando su pequeño primo Madox quien era un perro l le dijo a la madre de la gallina que se había encontrado ese recado, al leer lo que decía su madre se enojó mucho y le dijo que debía decir siempre la verdad.
MORALEJA: La verdad siempre sale a la luz, así que siempre debes de decir la verdad por más dura que sea.



 El chocolate.
Autor: Alondra Verduzco Castillo
Era un día hermoso en el bosque todos se encontraban emocionados pues habría un partido de futbol. Así que el señor koala decidió invitar a unos amigos a su casa para que después todos fueran juntos al partido, así que él decidió llamarle al señor oso, al señor zorro y su mujer, por supuesto la señora ardilla y la conejita no podría faltar, como tampoco la señora marmota.
Al ir en camino hacia el partido decidieron ir a la tienda de don búho, cada quien escogió lo que comerían, pero al no querer cargar nadie las cosas la señora marmota se ofreció a hacerlo. Al llegar la señora marmota dejo las cosas en una banca en donde cada quien iba y agarraba lo suyo, al pasar medio partido el señor oso decidió ir a buscar el chocolate que había comprado pero este ya no se encontraba ahí, así que comenzó buscar y a preguntar “¿y mi chocolate?”, “¿Quién se ha comido mi chocolate?”, al ver esta situación la conejita le dijo “señor oso si quiere yo le ayudo a buscarlo” y por más que seguían buscando no lo encontraban, entonces todos comenzaron a ayudar hasta que el señor oso fue al lugar de donde se encontraba el señor zorro, donde descubrió que ahí se encontraba la envoltura de su chocolate, al ver el señor zorro que lo habían descubierto este dijo “ Si le sirve de consuelo señor oso su chocolate no estaba bueno”.
El señor osos sin más ni menos se quedó sin chocolate y los demás pudieron seguir viendo el partido.




La  llena  vanidosa.
Autor: Abraham Reyes Cruz
Una vez en una selva, había una Llena vanidosa se burlaba de todos, siempre decía que era mejor en todo y no necesitaba de nadie.
Un día, el León vio como la Llena estaba en problemas con unas panteras por lo que la Llena al verse en aprietos, le dijo al León, corre ve por los demás y que vengan a ayudarme para salir de este problema, a lo que el León respondió “Solo ayudamos a nuestros amigos los que nos aceptan tal y como somos.
Moraleja. No te burles de los demás porque algún día los podrías necesitar.



El oso  perezoso.
Autor: Daniel Arias Bautista.
Hace algún tiempo en una ciudad muy agitada, existía un oso muy dormilón que siempre tenía conflictos con su hermano el perro, él, era muy responsable con sus tareas y sobretodo muy puntual para la escuela.
El oso siempre se levantaba tarde, y eso hacia perro  se retrasara para llegar a la escuela, eso hacia enojar al perro pues por la culpa del oso, él siempre llegaba tarde. Un día el perro se cansó de llegar tarde, así que platicó con su papá para ver a que conclusión llegaban.
Después de platicar, quedaron en un acuerdo, que al siguiente día el oso se tenía que levantar solo para demostrar que si podía ser responsable a la hora de levantarse.
Al otro día el perro y el papá esperaron en el comedor hasta que se levantara el oso pero en esta ocasión el perro no lo fue a levantar, así que el oso se quedó profundamente dormido hasta tarde, después de que lo dejaron en su casa, el oso aprendió la lección de levantarse temprano.
Moraleja: Hay que ser responsables y puntuales cuando sabes que otras personas dependen de ti, para no perjudicarlas.



La serpiente y el conejo.
Autor: Devi Ekaterine Reyes López
En una pradera muy hermosa habitaban todo tipo de animales y todos se llevaban muy bien con todos. Yo me llamo Saúl el conejo y vivo solo en esta pradera pero vivo muy feliz aunque soy muy temeroso pero muchos animales no saben la habilidad que tengo.
Un día en la pradera se inauguró una competencia musical donde cada animalito podría demostrar su habilidad por un instrumento, yo sabía tocar el piano y vaya que si soy bueno pero no me gustaba presumir ante todos al contrario todos los días me dedicaba a tocar y prepararme para que cuando sea un conejo mayor eso me enorgullezca. Todos los animales se inscribieron y teníamos una semana para preparar una canción y presentarla ante muchos animales.
En el transcurso de esa semana llego a mi madriguera Roberto la serpiente preguntándome que instrumento tocaría y contesté: el piano, Roberto no podía creerlo ya que el tocaría el mismo instrumento y hizo una cara como de envidia estoy seguro porque el igual tocaría el piano pero no dije nada y le desee suerte. Conforme pasaban los días me enteré que Roberto hablaba muy feo de mi y decía que el me iba a ganar y por mucho, que el seria el ganador y que él era un excelente pianista también decía que nadie podía ganarle, yo seguí sin decir nada pero mientras me preparaba mucho para el día del concierto y hasta ayudaba a otros animalitos con sus piezas pero a la vez tenía miedo porque nunca había estado frente a tantos animales.
El día llego y estaba muy emocionado pero miedoso, los demás animales tocaron diferentes instrumentos como guitarra, violín, flauta, la batería etc. Cada vez que terminaba de tocar algún animalito yo lo felicitaba por su esfuerzo y le decía lo bonito que había tocado su instrumento pero la víbora se los quedaba viendo feo y estaba con una actitud de que este mundo no lo merecía.
Era el turno de Roberto y justo en ese momento cuando estaba tocando su pieza empezó a equivocarse tanto porque los nervios le ganaron y salió llorando, al final pase yo y supere mi miedo porque toque increíble, como nunca, fue ahí donde me di cuenta que todo mi esfuerzo había valido la pena y todos los animales estaban conmovidos y me felicitaron y en eso anunciaron mi nombre de ganador y la oportunidad de enseñar piano a los que quisieran.
Pasaron los días y nadie sabía nada de Roberto hasta que un día apareció en mi madriguera y le pregunte: Roberto ¿Qué ha sido de ti? ¿Cómo estás? , Roberto con cara apenada me pidió disculpas por todo lo que había hablado de mí y por la actitud que tuvo con todos, yo lo disculpe y lo ayude a controlar sus nervios en sus presentaciones de piano.
Moraleja: Hablar mal de otro no te hace mejor nunca, tener una actitud humilde y trabajar en aquello que te gusta es la combinación perfecta para el éxito.



El gatito y la leoncita
Autor: Socorro González Carballido
Había una vez una gatito que se encontraba desesperado a las orillas de un rio intentando atrapar un pececito que estaba sobre una roca el pobre gatito era pequeño e indefenso, si intentaba meterse en el agua podría ahogarse o ser arrastrado por la corriente. Después de un largo rato intentando atrapar a su pececito vio pasar a su media hermana la leona, ella tan grande, tan imponente siempre había sido un ejemplo para su medio hermano el gatito él sabía que podía contar con ella así que decidió pedir su ayuda.
-¡¡hey!! Leoncita podrías echarme una garra- dijo el gatito entusiasmado
-jajaja por supuesto que no, tu deberías hacerlo por ti mismo, debes aprender así que arréglatelas como puedas.- dijo la leoncita arrogante.
-pero….---que no te ayudare ya te lo dije, así que déjame en paz, iré a echarme en la sombra.
El pequeño leoncito decepcionado de la respuesta que había recibido, regreso a seguir intentando y finalmente lo logro pero después de muchos intentos. La leona observo al gatito durante todo ese tiempo y mientras lo observaba se dio cuenta de que el pequeño necesitaba su ayuda y ella se la negó sin ningún justificación. Se arrepintió y fue a pedir una disculpa al pequeño gatito y lo ayudo a casar muchos pececitos mas, desde ese día la leoncita no le niega su ayuda a nadie y siempre se siente muy feliz ayudando a los demás, sobre todo a aquellos que más lo necesitan.
MORALEJA: ayudar a los demás siempre te puede dejar un buen sabor de boca, pero dejarlos ahí sin ayuda alguna puede hacerte explotar la conciencia.




El perro, el gato y el ratón.
Autor: Karina Francisco López
Un día en un lugar muy lejano de la ciudad se encontraban el gato y el perro, jugando al escondite como de costumbre, ya que eran los mejores amigos. Al día siguiente el gato no quiso salir a jugar y esto hizo que el perro se sintiera muy triste. El decidió ir a buscar al ratón a su casa, al llegar vio que el gato jugaba con el ratón, por lo cual se enojó y comenzó a discutir con el gato. Este le dijo al perro que no era un buen amigo, después de esto el gato y el perro no volvieron a hablar durante mucho tiempo. El gato estaba muy triste por todas las cosas malas que el ratón le había dicho sobre el perro. Una tarde ellos decidieron hablar, el pero le pregunto al gato porque no le había hablado, el gato le contesto diciéndole todas las cosas malas que el ratón le había dicho de él, después de una larga platica ellos decidieron no confiar en la gente mala y siempre hablar con la verdad.
Moraleja: No tomes decisiones enojado y antes de actuar cerciórate si hay arreglo.




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