Mi amigo superhéroe
Era un día normal y corriente como todos, estábamos mi amigo y yo platicando enfrente de mi escuela como a las 14:30 de la tarde, él me estaba contando de su identidad secreta, estaba muy atento a su historia y estábamos pasándola bien, cuando de pronto vimos venir a una señora con una bolsa de mandado, ella al llegar en frente de una tienda saco una pistola lista para asaltar aquella tienda, al ver eso mi amigo y yo dijimos: ¿Qué hacemos?
Mi amigo en ese momento se volvió un superhéroe y corrió rápidamente hacia la tienda, no tuve tiempo para ver en que momento salió disparado hacia en donde se encontraba la asaltante, cuando vi que le dio un golpe a la señora, lo cual hizo que azotara muy fuerte, al instante se desparramaron las cosas que traía, cuando bajamos la mirada al piso vimos que las cosas que traía eran dinero y joyas. Al ver esto nos sorprendimos mucho y decidimos ir en busca de la policía, antes de esto tratamos de levantar a la señora, pero no reaccionaba, pasaron así unos dos minutos y cuando nos dimos cuenta ya se encontraba la policía en el lugar de los hechos, nos agradecieron por que los habíamos ayudado a que el crimen no se cometiera y la señora ya no seguiría causando daños a las personas, vimos cómo se la llevaron y poco después de eso me despedí de mi amigo y cada quien se fue a su casa en el camino iba pensando acerca de lo ocurrido y reflexione sobre varias cosas que había hecho anteriormente, todo eso hizo que me sintiera mejor conmigo mismo.
La gran hazaña
Era un día como cualquier otro, estábamos en la primera hora de clases y ya todos estaban tumbados en sus respaldos sin ganas de hacer nada, sin embargo para Emilio y sus amigos no era así, sentían todos la necesidad de hacer algo diferente, algo que los recordara por siempre entre aquel grupo de muchachos y muchachas que los rodeaban. Solo faltaba una semana para finalizar las clases y querían dejar una marca.
-Deberíamos traer cuetes y encenderlos en el baño.-dijo Carlos.
-No Carlos, no seas tonto eso es demasiado arriesgado. -dijo rafa indignado
- Tenemos que hacer algo que en verdad nos gusta demasiado.
-Exacto algo que realmente amamos. -dijo Emilio emocionado
- Y al igual que yo todos amamos la comida, así que tenemos que hacer algo relacionado con la comida.
-Pero eso no nos distinguirá de nadie Emilio!! – Dijo Chema disgustado.- dime, quien no trae comida a la escuela.
-Tal vez todos traigan comida a la escuela. -dijo Emilio con suspicacia
-Pero no todos traen un horno para prepararse esa comida.
-Pero de qué rayos hablas. -dijo Leslie impresionada
- Eso es imposible Emilio ¿cómo pretendes hacer eso?
-No me subestimes Leslie ya verás lo que hare. -dijo Emilio.
-Solo tendrán que traer algunas cosas para prepararlas en el horno.
Durante la clase de TLR los amigos se estuvieron organizando para realizar su gran hazaña y designaron a cada uno de sus compañeros cuales serían las cosas que llevarían al día siguiente.
Emilio no podía con tanta emoción, no se lo dijo a sus amigos pero él siempre había deseado llevar su horno a la escuela. Se pasó toda la tarde pensando en lo épica que sería su hazaña, aunque era lo que más deseaba Emilio, no contaba con que el trasporte del horno de su casa a la escuela sería un poco extraño y complicado ya que él se iba en el ULSABUS y todos lo miraban extrañados por el aparatoso objeto que Emilio llevaba en manos.
Finalmente llego a la escuela y todos sus amigos lo miraron impresionado.
- Es increíble, no lo puedo creer. dijo soco.
- Se los dije, él no nos iba a fallar. - dijo caro.
- Gracias caras por confiar en mí - dijo Emilio.
- Espera un momento- dijo Leslie disgustada - no ha llegado poncho y el trae las maruchan´s.
- Ay no todos nuestros planes se vienen abajo- dijo Carlos muy triste.
Tocaron el timbre y todos se marcharon cabizbajos a sus lugares debido a que les tocaba la clase de historia y su amigo poncho quien traía las maruchan´s no había llegado. Comenzó la clase y aproximadamente 5 minutos después.
- ¡¡mira!!- grito soco, señalando hacia la ventana- es poncho.
Emilio dio un grito de emoción- yeii.
- ¿Quién quiere la décima de Emilio?-dijo la profesora Miriam.
- Pero miss…-dijo Emilio disgustado.
- Se la daremos a chaves castillo-dijo la profesora Miriam- y ahora si me permite Zanella voy a seguir con la clase.
Ni siquiera haber perdido su décima podía quitarle a Emilio toda la felicidad que había sentido por ver llegar a su amigo con el objetivo de todos sus planes, comer. Transcurrieron las horas y finalmente llego el recreo sin embargo no les permitieron permanecer en sus salones así que no pudieron desarrollar su plan, pero acordaron hacerlo en los cinco minutos entre el final del recreo y la siguiente clase, esperaban con ansias la hora en que pudieran ir a llevar a cabo su ya elaborado plan, justo cuando sonó el timbre subieron todos a prisa para ser ellos los primeros en entrar al salón y poder llevar su plan acabo.
- Apúrate, ya van a tocar- dijo Carlos exaltado.
- Tranquilo las podemos hornear durante la clase,- dijo Emilio- de cualquier modo la mayoría se sienta cerca de la conexión.
- Pero, ¿te has vuelto loco? Y que piensas ¿que no va a hacer ruido?- dijo caro exaltada.
- Además es Hermes, nos la va a quitar y se las va a comer-dijo Leslie preocupada.
- Pero de qué hablan, si mi horno es ta sofisticado y genial que no hace ningún ruido.- dijo Emilio.
- Bueno eso cambia las cosas- dijo soco.
- Estaba bien hagámoslo.- dijo Chema.
El profesor entro al salón de clase y ordeno a sus alumnos que se sentaran en sus lugares, todos obedecieron excepto el grupo de amigos que sin darse cuenta de que el profesor había entrado al salón estaban metiendo algunas maruchan´s en el horno, pero el profesor exaltado e acerco a ellos y les ordeno que se fueran a sus lugares pero al dejar solo el espacio el profesor se dio cuenta del suceso y vio que algunos ya tenían sus maruchan´s en las manos se las quito y los hizo dejarlas en la puerta, al finalizar la clase de matemáticas los muchachos comenzaron a preparar más maruchan´s y muchos alumnos de otros salones veían como preparaban las maruchas y hasta les pedían que les vendieran algunas maruchan´s sin embargo no había suficientes.
Finalmente fue un gran día y todo resulto como el grupo de amigos lo deseaba y realmente dejaron su marca y sobretodo marco un gran recuerdo de su amistad.
Aventuras en caballo
Chiapas, un lugar montañoso, con selva, un lugar para descansar en una casa de campo, por eso mi familia decidió darse unos días de descanso en este maravilloso lugar, para esto, mis padres habían decidido ir a visitar a mi bisabuela, una señora de mal carácter, que vivía sola y odiaba las visitas.
Yo no estaba de acuerdo en ir a visitarla pues en mis recuerdos de infancia ella nunca había sido cariñosa, ni mucho menos amable con ninguno de sus sobrinos o bisnietos.
Cuando llegaron las vacaciones nos fuimos directamente a Chiapas, yo no tenía recuerdos de este lugar y mucho menos de la casa de mi bisabuela, mi padre el único que se acordaba de cómo llegar nos dijo que teníamos que tomar un autobús que nos acercaba un poco pero que el resto del viaje lo tendríamos que hacer a pie o a caballo. Cuando llegamos al pie de la montaña nos encontramos con 3 caballos listos para ser montados, pero había un pequeño problema, éramos 6 personas, 3 tendrían que caminar, mientras las otras se irían cómodamente en caballo. Lo primero que hice fue subirme al caballo, yo no quería ir a pie, y así fue, dos de mis primos y yo nos fuimos a caballo mientras que mi hermana y mis padres a pie. Pasaron horas y no llegábamos a la casa de mi bisabuela, cuando de repente vimos a una señora grande de edad, mi bisabuela, era exactamente tan vieja como yo la recuerdo, ella iba bajando por la montaña en compañía de bicu, su perro inseparable, cuando mi padre la vio, corrió a abrazarla con una gran felicidad pues ella había sido una persona muy especial en su infancia. En ese momento todos nos bajamos del caballo menos mi primo, una persona sumamente envidiosa que por lo que observe no tenía ganas de compartir su caballo, después de haber pasado tres días en la casa de mis bisabuela, estábamos por marcharnos y ahora, en esta ocasión se fueron en caballo, mi madre, mi bisabuela y mi envidioso y burlón primo. Nosotros seguimos caminando, y mi primo que tenía ventaja pues llevaba un caballo se adelantó, y como era de esperarse, se burló de nosotros, quienes íbamos a pie, el por ir pendiente de burlarse de nosotros no se dio cuenta que había una rama enfrente de él, se llevó un gran golpe, lo que ocasiono que el callera del caballo sin que él se detuviera. Yo me sentí hasta cierto punto bien por lo que le había pasado pues con esa lección aprendería a ser más compartido.
El futbol y yo
Hace 3 años participe en una olimpiada de futbol en Europa y ganamos, de premio nos iban a dar balones, uniformes y más cosas y aparte de eso fue representar nuestro orgulloso estado Oaxaca en otro torneo lo cual se llevaría a cabo en Estados Unidos.
Nosotras jugábamos en la mañana y en la tarde, en la noche teníamos tiempo libre así que me iba con mis amigas a un antro o a un bar en un lugar lujoso. Estábamos dentro del antro “loft” pasándola bien con algunos tragos cuando de repente unos borrachos se nos acercaron diciéndonos que éramos sus fans y más cosas y tratábamos de huir de ahí pero ellos nos seguían entonces decidimos correr para tomar un taxi, resulta que el taxista era amigo de los borrachos y no nos quería dejar bajar, ya hasta que pudimos bajar los borrachos nos dijeron “tranquilas, es una broma, somos de un programa llamado ¡caíste!” mis amigas y yo nos empezamos a morir de la risa y de la pena hasta que uno nos preguntó que habíamos sentido y ya la explicamos y por recompensa de esa broma nos dieron una entrevista con un famoso al día siguiente.
Esa noche nos habíamos espantado mucho por lo sucedido pero recordar el final fue algo que jamás olvidaremos.
El cumpleaños de la princesa Ixcel
Todos los cuentos de princesas suelen comenzar con “Había una vez”, pero este, este será una excepción.
Este comienza siendo un día común y corriente para la pequeña Ixchel ella era una princesita de 6 años buena y educada, solo que como toda princesa era muy consentida, así que ese día la princesita le pidió a sus padres sí podrían llevarla a que le hicieran un peinado grande y hermoso, sus padres aceptaron el deseo de la pequeña princesa.
Feliz de que le cumplieran como siempre sus deseos, la princesita Ixchel salió cantando y brincando de emoción con su peinado, detrás de ella venían sus padres que se sentían muy contentos de ver así a su pequeña hija, pero la pequeña iba tan contenta que no se dio cuenta que ella se había subido a un carruaje diferente al de su familia, al ver que sus padres aun no subían comenzó a preocuparse ella miraba a un lado y a otro hasta que vio que en la parte frontal había un señor que le sonrió y le dijo ¿qué haces aquí pequeña? , Ixchel sorprendida de ver a ese señor en el carruaje comenzó a gritar y a llorar en eso vio a un lado a sus padres riendo y ella les pregunto ¿qué pasa por que no se han subido? ¿Quién es ese señor que está en nuestro carruaje? Sus padres riendo le dijeron él es el dueño del carruaje princesa tú te has equivocado.
La Doncella
Había una vez una joven hermosa y simpática llamada Alondra la cual vivía en un reino llamado La Salle , ella era una doncella la cual tenía que acudir a una escuela de nobles para que sus modales se hicieran , pero ella lo único que quería era divertirse como cualquier chavo de su edad, así que el primer día de clase se llevó muy bien con todos sus compañeros pero en especial, eran unos jóvenes nobles, se llamaban Karina y Daniel ellos compartían los mismos intereses y les gustaba echar relajo ya que querían divertirse pero como en ese colegio no se permitían las risas cada vez que alguien reía eran castigado sin comer ni jugar durante 2 semanas , Alondra y sus amigos siempre se las ingeniaban para no salir castigados , un día en la clase de modales llego un apuesto príncipe , así que alondra inmediatamente se enamoró , el maestro de su clase dijo alguien que le ayude al joven príncipe para ponerse al corriente y la primera que se ofreció fue alondra al ver a la joven y hermosa doncella el príncipe se enamoró ,paso el tiempo y alondra cada vez se reía mucho más que antes, así que su maestro de se percató y al escuchar las risas dijo
-¿Quién se atrevido a reírse en mi cara?
Alondra para no tener que ser castigada dijo que había sido el hijo del rey lo cual era una enorme mentira ya que él estaba poniendo atención, el maestro dijo tu Raúl no tendrás derecho a nada en estas 2 semanas, fue tal el enojo del hijo del Rey que juró vengarse de Alondra, pasaron las semanas y Alondra estaba jugando con Daniel de pronto se rieron fuertemente y Raúl grito: -¡Profesor! , Alondra se ha reído en su cara.
Alondra estaba muy asustad pero acepto el castigo y le conto toda la verdad al profesor, el profesor al ver el arrepentimiento de Alondra la perdono y le dijo que era bueno divertirse pero no en exceso, después de eso alondra se volvió un poco más disciplinada pero siguió teniendo la misma alegría, el tiempo paso y Alondra se casó con el príncipe a quien siempre había amado.
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